
Si bien un problema de infertilidad es un tema que se considera privado y casi tabú, los trastornos reproductivos pueden aquejar a cualquier pareja.
Matrimonios maduros, matrimonios jóvenes, tanto parejas heterosexuales, como las homosexuales; hombres o mujeres, quienes ya tienen hijos y quienes no nunca los tuvieron, cualquiera, pueden sufrir de un trastorno reproductivo.
Quienes se encuentran con esta sorprendente realidad en sus vidas sienten que dicha realidad que no les pertenece, que están viviendo una pesadilla.
Parte de la misma es un laberinto de tratamientos médicos que incluyen toma de temperatura basal, inyecciones, pruebas para constatar el estado del aparato reproductivo, cirugías; esperanzas, esperanzas hechas pedazos.
Cada escalón y cada procedimiento médico llevan a la pareja a otro más costoso y complicado.
Ante tal realidad es importante que la pareja sepa lo siguiente:
1) La infertilidad es una problemática de ambos. àIncluso en el caso en que solamente un miembro de la pareja acarree un problema fisico, la infertilidad es de los dos (ambos la sufren).
2) Es importante encontrar un profesional honesto que evalúe el trastorno. à Sin embargo, es igualmente importante que el medico o equipo en cuestion, no vaya más lejos de lo necesario con tratamientos invasivos que no conducen a nada.
3) Es importantísimo recordar que la infertilidad es un problema físico, no psicológico.
4) Es importante que la pareja recuerde que el medio ambiente que la rodea puede no ser sensible a su problemática. à El resultado pueden ser comentarios fuera de lugar y ofensivos, productos de la ignorancia, no de la maldad.
5) Es importante buscar un grupo de apoyo (otras parejas que sufren o sufrieron la misma problemática), un amigo o amiga que escuche y comprenda, un terapeuta competente que no haga interpretaciones psicológicas gratuitas.
*TIEMPOS MODERNOS*
A esto se suman distintos factores ambientales y sociales que tienen un impacto negativo. Uno de los puntos más influyentes es que la mujer ha postergado la edad de la maternidad. Los índices de paternidad y maternidad entre los 35 y los 54 años se incrementaron desde 1980 en un 25 por ciento. "En la mujer, después de los 30 años la fertilidad comienza a declinar. Sufre una curva más marcada a los 35. Y vuelve a descender, después de los 38". Por eso, los médicos recomiendan realizar una consulta temprana en un centro especializado. De esta forma, si es necesario realizar un tratamiento específico, tendrán mayores posibilidades de éxito. "El índice de eficacia de la fertilización asistida en mujeres menores de 37 años es del 40 por ciento. Mientras que en las mayores de 40, es del 10 por ciento". Otra de las causas es que en los últimos cincuenta años se ha deteriorado la calidad del semen, esto se debe especialmente al estrés, el cigarrillo y el alcohol.
Consultar a un especialista en fertilidad no significa que obligatoriamente será necesario recurrir a un método de alta complejidad. "Del total de consultas, sólo el 30 por ciento requiere una inseminación o una fecundación in vitro". En la mayoría, se indican técnicas que aumentan las chances de embarazo por ciclo. A continuación, los métodos más utilizados.
- De baja complejidad
Estimulación de la ovulación con coito programado. Está indicado cuando hay trastornos de la ovulación o esterilidad sin causa aparente. Se aplica una medicación que estimula el crecimiento de un solo folículo ovárico (para evitar un embarazo múltiple). Con ecografías, que determinan el momento de la ovulación.
Inseminación Intrauterina. Consiste en el depósito de espermatozoides dentro del tracto genital. Indicado cuando hay poca cantidad de espermatozoides o para mujeres con alteraciones en el cuello del útero.
- De alta complejidad
Antes de realizar estas técnicas se procede a la estimulación de la ovulación y a la captación de los óvulos.
Trasferencia de gametas a las trompas (Gift). Mediante una laparoscopía, se transfieren a las trompas óvulos captados con espermatozoides capacitados.
Fertilización in vitro (FiV). Se colocan en placas especiales los óvulos junto con los espermatozoides. A las 24 o 48 horas de producirse la fertilización, se transfieren a la mujer.
Inyección de espermatozoides dentro del óvulo (ICSI). Es el método más sofisticado. Está indicada para las formas más severas de esterilidad masculina. Se microinyecta un solo espermatozoide dentro de un óvulo.
Sin embargo, las estadísticas indican que el 70 por ciento de las parejas consigue un embarazo. "Hay que tener en cuenta que la mayoría debe realizar varios intentos. Lo cual, en muchos casos, implica una larga espera"
La infertilidad es un tema serio. Es necesario concientizar a quienes padecen un trastorno reproductivo para que puedan encontrar los recursos necesarios de ayuda y autoayuda.
También hace falta concientizar a los profesionales que trabajan con dichos pacientes para que el tratamiento de los mismos sea más humano
video: http://mx.youtube.com/watch?v=ZRmsJum0s-k






